“A Través de la Tormenta”

Por Dolores Carranco.

Encontré disponible el corto “A través de la Tormenta” (“Through The Storm”), publicado a mediados de 2025. Dirigido por Bobby Vanoy y producido por Soho Studios para Black Diamond  y HEX, está especialmente dirigido a escaladores de boulder generación Z.

Es un roadtrip noventero. Tiene como protagonistas a cuatro escaladores de muy alto nivel. Ellos son, si se le quiere ver así, menos escaladores clásicos y poco preocupados por el logro técnico o heroico. El filme sigue a tres norteamericanos (Zach Galla, Noah Keithley, Sean Faulkner)  y un europeo (Toinon Beigné) en zonas de boulder ubicadas entre la frontera de Italia y Suiza, en la zona de Locarno, muy ubicable por la estación de trenes que lleva el mismo nombre. 

Lleva 3000+ views en Youtube y una cifra similar en Instagram. Son pocos views para una marca tan fuerte como BD, pero hay que recordar que es un esfuerzo para acercarse a una generación bastante rara . Si dejamos de lado el marketing, a través del corto conocemos un poco de los más jóvenes bouldereros: no todos quieren subir al campo base del Everest o son fans de Alex Honnold. Al parecer encuentran muy emocionante, irse de viaje a Europa. Demasiado retro pero pues es lo de hoy. Parece que estoy viendo un video de Blind Melon colisionando con la película Singles de 1992 protagonizado por escaladores. Intentar recorrer el planeta con camisa de franela de cuadros fue lo mío pero hace cuarenta años. 

La pregunta es: ¿es esto real?, ¿los bouldereros de hoy representan lo menos mainstream de la escalada?

De un lado de la frontera, se respira el estricto modo suizo y al cruzar la calle para llegar a la estación de Locarno en territorio italiano, el cambio de formas impacta un poco, porque a comparación de Suiza, Italia es un hermoso caos. Trenes que llegan un poco tarde, con mesas un poco más sucias, caminos y banquetas no del todo nuevas o limpias. Pero aún así, ¡es Italia!. Bueno, gracias al corto de BD nos enteramos que en esa zona existen sectores de boulder muy buenos. En ellos es posible hacer escaladas de noche, escuchar música junto a los lagos, acercar equipo de filmación rápidamente, pasársela bien y cerrar el día cómodos, no acampando.

Los boulderistas de hoy lo usan y combinan todo, que pueden y quieren, el filme lo refleja muy bien. A través de tomas cinemáticas con celular, fuerte iluminación nocturna con reflectores antiguos, música de rap, progresivo y electrónica, vemos como los escaladores, (y que se nota que entrenan bien), a pesar de estar en un corto apoyado por una marca de equipo, por ahí por una ranura pequeña nos dejan ver que la escalada en boulder hoy, es un medio auténtico para explorar quien soy, ¿quien soy como jóven en este mundo?. Gran parte de los jóvenes tienen que defender mucho su identidad porque parece que ya todo esta hecho.

En el corto se destila nostalgia noventera, una sensación de “aún no te pertenezco”, de separación, igual que la atmósfera de cambio entre Italia y Suiza. Una nueva generación de escaladores que parece que le dice a la escalada: osea si está padre su mainstream outdoor, pero no lo quiero. Como una versión escaladora de Robert Plant que fuma y al mismo tiempo cuida el medio ambiente, que escala y que escucha hip hop, que escala y se filma. Viven en un mundo aparte, y que bueno. En ese boulderiano mundo juvenil no existen los problemas o quizás no se les quiere ver, es como si vivieran en la comarca. Van de ciudad en ciudad, en trenes y vagonetas. Ya no se viaja como antes, caminando, pidiendo aventón o durmiendo en la calle, ahora se duerme en hostales. ¿quién querría dormir en la calle?, ¿cómo porqué?.

Hablando de escalada, el nivel técnico es alto pero ni sufren ni se acongojan. Se trata de amistad, de experiencias, moda, buena vibra. Me parece que a comparación de los relatos épicos alpinos del pasado y a los que estamos acostumbrados las generaciones anteriores, esta es una versión de la realidad actual de los multiversos de la escalada, que a su vez es un reflejo de todo a lo que se enfrentan los más jóvenes que vagan por este mundo. Jóvenes que aparentemente tendrían que ser más felices, se supone que con menos problemas económicos y con mucha tecnología . Quizás los miro con un poco de recelo, porque es como mirar a un heredero. En realidad son escaladores de muy alto nivel, muy muy alto nivel, no se duermen en sus laureles. Las zonas que visitan, son francamente increíbles. Realmente hacen cosas muy duras, los niveles alcanzan los V15.  

Vale la pena mirar el documental. No tiene diálogos, sólo es escalada y música, dos de las cosas que todavía nos unen a todas las generaciones.